jueves, 14 de junio de 2012

Temporada1 capitulo1/ Bienvenido a tu serie de TV

El actor o actriz sale a escena y los focos se centran en el o ella. El protagonista tiene una vida con 3 pilares básicos; familia, amigos, trabajo(o estudios). A partir de ahí, vamos a jugar con lo que sería su destino.
Para mi así empieza un poco la vida. Siempre he pensado que la vida de cada uno puede tener más historia que las típicas películas de domingo o series de TV que podemos encontrar en algún canal de pago.
La serie o vida se separan de la misma manera. Temporadas largas divididas en capítulos. Durante toda esa etapa, nuestro personaje irá madurando o cambiando su manera de ver las cosas mediante distintos sucesos. No hace falta decir que todas las series tienen estupendos actores secundarios. Esos amigos o parte de tu familia que están ahí para ayudar a hacer una buena trama.
Como toda serie, necesitamos una buena banda sonora. La música es parte de nuestra vida y marca cada etapa de ella (creo que por eso nunca salgo de casa sin el ipod cargado)
Con todo esto, ya podemos empezar:
Si miras detenidamente todos los sucesos por los que has pasado, te darás cuenta fácilmente que es muy fácil organizarlo por temporadas. En la primera conocer a esa chica especial en un parque cercano a casa. En la segunda vais a clase juntos, pasados un par de años os enamoráis, sois felices. Pero claro, esto no deja de ser una serie de TV ¿Vende la felicidad constante? No. Entonces es cuando el destino (un guionista cabrón sediento de sangre) te empieza a poner obstáculos para ver como los superas.
Crisis amorosas, infidelidades, discusiones, lo que haga falta para hacer que no sea tan fácil llegar a una felicidad.
En algún momento, el guionista decide que hay que hacer un cambio. Decide quitarte esa chica de tu vida de alguna imaginativa (o no) manera para que así, pueda haber un personaje nuevo.
El chico en cuestión esta en un Bar con amigos después de aprobar los exámenes de selectividad. En un arrebato producido por la adrenalina de aprobar, intenta enrollarse con alguna chica.
Lo consigue. Se conocen y presentan. Bailan, se besan. Van a la casa de esta chica y abren la puerta entre besos de necesidad y deseo. La banda sonora de ese momento es Wonderwall - Oasis. Entran en la habitación, se quitan la ropa y nuestro protagonista tiene el mejor sexo que ha tenido en su vida.
De ahí, podemos sacar una temporada más. Al cambiar el entorno, todos los amigos (o el 90%) cambian y por tal, los actores secundarios tienen que rotar por completo. Igual se quedan 3 o 4 que triunfen entre los televidentes, pero el resto nuevos.
En esa universidad, se encuentra con la chica del bar. Empiezan una relación que se transforma en la clásica pareja "yo-yo" Llena de altibajos de todo tipo. Esto es algo muy recorrido en la TV y en la vida, siempre hace que el público se enganche.
Y entonces, cuando parece que porfin nuestro protagonista ha encontrado la estabilidad adecuada, el guionista decide añadir tragedia.
Una muerte de alguien. Un golpe duro, algo que haga llorar al protagonista y a los espectadores, un golpe en la mandíbula del que le cueste levantarse. La muerte de su ex novia, que si bien no tenían mucho contacto ya, siempre fue la primera.
Después de hacer que el protagonista empiece a levantar cabeza, decidimos darle algo de paz. Simplemente que las cosas vayan bien durante una temporada hasta ver en que momento hacer un giro en la historia para captar más gente. Y así constantemente hasta que un día, la cadena decida que no te renuevan el contrato para una temporada más.
Entonces es cuando llega el momento clave, acabar la historia. Ya sea dándole una tranquilidad perpetua a nuestro protagonista, o quizás dejándolo en una situación comprometida. Otros optan por dejar un final abierto, por si en algún momento se pueda retomar la historia....pero este no es el caso.
El chico acaba la universidad, su novia se queda embarazada y en ella en su hija encuentra por fin la felicidad que buscaba.
Buscamos una canción de lagrimilla fácil y una correcta iluminación, a poder ser, con tonalidades calidas.
Entonces, se ponen los títulos de final, y se acaba....pero, como siempre, nunca se sabe que puede pasar. La historia continuará, con o sin focos en la mente de ese guionista, de ese ente que decide todo.
En nuestro caso, el guionista es el destino. Y el destino escribe una historia larga que siempre esta plagada de nuevas historias, nuevos personajes, nuevas canciones y distintos finales.

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